¿Ser emprendedor o ser empleado?

Considero que la elección de ser emprendedor o de ser empleado asalariado es una cuestión que debería de plantearse toda persona antes de tomar una decisión sobre su futuro profesional.

Es decir, ¿trabajar por cuenta propia o trabajar por cuenta ajena?. Me parece una reflexión fascinante, ya que cualquiera de los dos caminos puede llegar a convertirse en una aventura igual de fascinante.

No cabe la menor duda que hoy en día vivimos tiempos difíciles tanto para emprender como para trabajar por cuenta ajena en una empresa. Aunque bien es cierto que la tendencia en la que se viene desenvolviendo el mercado laboral en los últimos años hace que muchas de las personas que buscan una alternativa al escaso y precario empleo se decanten por trabajar como autónomos o freelance.

La flexibilidad de las relaciones laborales actuales (teletrabajo, horarios flexibles, reducción de tiempos, jornadas comprimidas, job sharing o trabajo compartido, conciliación de la vida familiar con la laboral, etc.) pueden condicionar también el tipo de elección.

De hecho, el trabajo como autónomo está siendo uno de los grandes protagonistas del empleo que se está creando en los últimos años en España y pienso que irá en aumento, tanto como alternativa al problema actual del empleo como por tratarse de una manera en que las personas con iniciativa puedan dedicarse al emprendimiento.

Aunque tenemos que tener en cuenta que la decisión de convertirse en trabajador por cuenta propia es una decisión que conviene madurar, porque conlleva una gran responsabilidad. Y no hay que olvidar que aunque las ventajas como veremos son numerosas, también existen desventajas, sin olvidar que, en todo lo que tiene que ver con el emprendimiento, el éxito nunca está garantizado. Por eso es recomendable reflexionar en profundidad sobre los pros y los contras de hacerse autónomo, valorar la capacidad de uno mismo para afrontar los inconvenientes y adversidades que puedan surgir en el desarrollo de la actividad y planificar de forma adecuada qué se quiere hacer y cómo llevarlo a cabo, siempre en plazos de tiempo razonables y con los pies sobre la tierra, esto es, calculando bien si la actividad que uno desea emprender de verdad va a ser rentable.

En cuanto a la elección de trabajar por cuenta ajena es igual de respetable que la de decidirse por trabajar por cuenta propia. Cuenta también con unas ventajas y unos inconvenientes como veremos en el gráfico adjunto, pero si tenemos que destacar una ventaja radica en la cobertura social que tiene el asalariado. Las distintas prestaciones, coberturas, contingencias, derechos, licencias, permisos, descansos, vacaciones, etc., funcionan de distinta manera entre uno y otro, saliendo siempre beneficiado el trabajador por cuenta ajena.

También encontramos diferencias en la retribución, mientras que los asalariados cobran una nómina todos los meses, los emprendedores tienen que facturar por los trabajos que realicen, corriendo el riesgo que si no trabajan no facturan.

A continuación expongo algunos “pros” y algunas “contras” que nos podemos encontrar a la hora de decantarse por un camino u otro:

Pros y contras emprendedor&empleado

A continuación se detallan los primeros pasos que tiene que seguir cualquier persona que quiere emprender un negocio:

  • El primer paso es el alta en el censo de Hacienda, se trata de la declaración censal y el pago se efectúa por medio de la retención de IRPF que se practica en cada factura emitida, mediante la declaración trimestral de IVA. El alta no cuesta dinero pero hay que darse de alta en el plazo de diez días antes del comienzo de la actividad.
  • El siguiente paso es dar de alta el Impuesto de Actividades Económicas (IAE) que es un tributo de carácter local que grava el ejercicio de la actividad empresarial (aunque desde el año 2003 están exentos del pago de este impuesto las personas físicas y las sociedades mercantiles, que tengan un importe neto de la cifra de negocios inferior a un millón de euros). No obstante, el alta en el impuesto aunque se esté exento de su pago sigue siendo obligatorio en el plazo de diez días hábiles previos al inicio de la actividad.
  • Una vez con el impreso de alta en el IAE, se tramita el alta en el Régimen de Autónomos de la Seguridad Social en el epígrafe que se corresponda con la actividad que se va a desarrollar. No hay que olvidarse de aportar el documento de adhesión a una Mutua de Accidentes de Trabajo de cara a poder recibir una prestación económica en caso de incapacidad temporal. Los gastos de seguridad social asciende a la cuota mensual de 264,44 euros como mínimo (salvo quien se pueda acoger a la tarifa plana de 50 euros) para cotizar por la base mínima, que es de 884,40 euros mensuales para el año 2015. Desde la fecha de alta en Hacienda, se dispone como máximo de treinta días de plazo para realizar la inscripción en la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS).

También existen otros trámites a tener en cuenta, como por ejemplo:

  • Alta en el Registro Mercantil: es un trámite que no es obligatorio para los autónomos (empresarios individuales) pero es esencial para las sociedades, ya que mediante él pueden adquirir personalidad jurídica. Sin embargo, los autónomos también pueden hacerlo si lo desean.
  • Libro de visitas: es obligatorio para cualquier persona que trabaje por cuenta propia ya que puede ser solicitado en cualquier momento por los funcionarios de la Inspección de Trabajo y la Seguridad Social. Aunque la a Ley de apoyo a Emprendedores, en vigor desde septiembre de 2013, elimina la obligación de que las empresas tengan, en cada centro de trabajo, un libro de visitas a disposición de los funcionarios de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social. Será la propia Inspección de Trabajo la que pondrá a disposición de las empresas, de oficio y sin necesidad de solicitud de alta, un Libro de Visitas electrónico por cada uno de sus centros de trabajo.
  • Licencia de apertura para autónomos con local propio: se trata de una licencia municipal obligatoria para que en un local, nave u oficina se pueda ejercer una actividad comercial, industrial o de servicios.
  • Inscripción de la empresa en la Seguridad Social para autónomos con empleados: se trata de la asignación de un código de cuenta cotización para poder dar de alta a trabajadores por cuenta ajena.

A continuación incorporo un vídeo en el que los humoristas Vaquero y Clavero debaten en clave de parodia sobre las ventajas e inconvenientes de trabajar por cuenta propia o por cuenta ajena, emitido por la cadena de radio Melodíafm:

Vídeo Vaquero y Clavero

Y para finalizar este post hago referencia a la siguiente frase de Charles Dickens:

Charles Dikens

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s